Chile Si el fútbol fuera nada más que lógica, Chile no tendría muchas razones para esperar algo positivo en la próxima Copa América. El Grupo B, que comparte con Brasil, México y Ecuador, es un verdadero castigo, pues debe lidiar con tres equipos que participaron de la última Copa del Mundo y que por razones obvias asoman como favoritos para avanzar a los octavos de final.
El problema no es sólo de los rivales, sino también del bajo nivel que ha mostrado el equipo nacional, que hasta ahora no logra una idea de juego que alimente esperanza alguna. Chile prácticamente no ha podido jugar con un equipo tipo y cuando lo hizo, ante Brasil en Gotemburgo, fue goleado con escándalo por 4-0.
Opinion Por Elías Figueroa, Ex capitán de la selección
Veo mucha capacidad Como nunca, estoy confiado en lo que pueda hacer el equipo en la Copa América. Hay buenos jugadores, capacidad individual, talento y además algo que no se compra en la farmacia, la experiencia internacional.
A mi juicio, esta generación es excepcional, sobre todo en la mitad del campo. Atrás hay mucha experiencia, con gente como Contreras o Vargas, pero los volantes marcan la diferencia. Valdivia es todo un "crack" y lo demuestra semana a semana en Brasil: es como esos volantes a la antigua que más que ser veloces, se distinguen por el regate y el pase profundo. Fernández también es un chico excepcional y junto a Suazo forman un triángulo que ya se lo quisiera cualquier selección.
La preocupación es que no tenemos un sistema táctico definido. Y el tiempo de preparación no es suficiente para llegar en el mejor nivel al torneo. Otra duda es el rendimiento de los delanteros: salvo Suazo, no veo otro hombre de categoría. Quizás se podría jugar con un solo hombre arriba y meter más atrás a Mark González, que sabe atacar.